Despricptio Puellae
Y te admiro cada vez que te sientas a mi lado, Tu cabello, con rizos que se mueven tan libres con el viento, Reflejan tu juventud, tus ganas incansables de seguir. Y te admiro, cuando te sentas bajo el sol, Tu rostro tan perfecto, con tus pómulos tan acentuados como montañas, Con esa piel tan dorada y trigueña. Te admiro, cuando contemplas, Tus ojos tan perfectamente marcados en la órbita, Tan expresivos, sé exactamente lo que pensás con tu mirada. Te admiro, cuando me abrazas, Tu pecho es tan amable, tan seguro, Algo que puede volverte loco y salvaje, Pero te refugia. Te admiro, cuando te veo, Tu cabello salvaje, tu rostro perfecto, tu mirada intensa y tu pecho tan seguro. Basan Juan Pablo 6°B